Translate

9 feb 2026

El colapso de la energía en Cuba


Cuba al límite: cuando la energía deja de ser política

Durante casi dos décadas, Cuba sobrevivió su propia ineficiencia energética gracias al petróleo venezolano. Ese colchón geopolítico desapareció. Julio de 2026 fue el peor mes en la historia de la electricidad cubana. Agosto arrancó con el sexto apagón nacional del año. La isla no atraviesa una crisis energética: está en el colapso que siempre fue inevitable.

Cuba crisis energética — apagones y escasez de combustible en la isla
La crisis energética cubana ha convertido la ausencia de electricidad en la experiencia más cotidiana de la isla. Apagones de 20 horas en La Habana y hasta tres días consecutivos en provincias definen la vida de 10 millones de cubanos en 2026.  |  Foto: archivo · News LATAM

Por Francisco Veracoechea

Periodista y analista de comunicación estratégica · News LATAM

Durante casi dos décadas, la estabilidad energética de Cuba no dependió de su capacidad productiva, ni de reformas internas, ni de una inserción competitiva en los mercados internacionales. Dependió, esencialmente, de un acuerdo geopolítico: el suministro preferencial de petróleo venezolano. Ese flujo, sostenido desde mediados de la década de 2000, permitió a la isla mantener a flote su sistema eléctrico, su transporte y buena parte de su actividad económica, aun cuando sus propias infraestructuras mostraban un deterioro creciente. La geopolítica fue el colchón que amortiguó décadas de ineficiencia estructural. Y ese colchón ya no existe.

En su punto más alto, entre 2010 y 2014, Venezuela llegó a enviar a Cuba entre 90.000 y 115.000 barriles diarios de crudo y derivados. No era una relación comercial convencional: parte se pagaba con servicios profesionales, otra mediante esquemas de crédito blando y, en la práctica, bajo condiciones muy alejadas del mercado global. Ese petróleo no solo alimentó termoeléctricas y vehículos. Funcionó como un amortiguador político y económico que permitió posponer decisiones estructurales, administrar la escasez sin enfrentarla plenamente y sostener un modelo energético ineficiente y altamente dependiente del exterior. Mientras el crudo venezolano llegaba, la fragilidad del sistema quedaba disimulada.

A partir de 2014, la producción petrolera venezolana entró en caída acelerada. Los envíos a Cuba se redujeron de forma progresiva: de los picos históricos a aproximadamente 27.400 barriles diarios en promedio durante 2025, con meses tan bajos como 11.000 barriles en octubre de ese año. El subsidio ya no existía. Solo quedaban restos de una relación en retirada.

El punto de quiebre: geopolítico, no técnico

El verdadero punto de quiebre no fue técnico. Fue geopolítico. El regreso de Donald Trump a la presidencia de Estados Unidos marcó el final de cualquier margen de tolerancia. Washington dejó claro que no permitiría esquemas energéticos paralelos, triangulaciones financieras opacas ni subsidios encubiertos que mantuvieran con vida a economías aliadas fuera de las reglas del mercado. La llamada nueva era Trump no introdujo matices: cerró espacios, aumentó la presión sobre navieras, aseguradoras e intermediarios financieros y elevó el costo del riesgo hasta hacerlo prácticamente inasumible. El petróleo venezolano dejó de ser solo escaso. Se volvió comercialmente inviable.

Para Cuba, esto significó algo más profundo que la pérdida de un proveedor. Implicó el colapso de un modelo energético basado en la excepción política. Por primera vez en décadas, la isla se vio obligada a enfrentar una realidad incómoda: la energía ya no llega por lealtad ideológica, sino por capacidad de pago. Y Cuba carece de esa capacidad. Con una economía debilitada, escasez crónica de divisas y acceso limitado al crédito internacional, comprar combustible en el mercado global implica condiciones estrictas — pagos anticipados, seguros elevados y trazabilidad financiera completa — todo lo contrario al esquema que sostuvo al país durante años.

La crisis energética cubana no es el inicio de un problema, sino su desenlace provisional. Marca el momento en que la geopolítica deja de amortiguar las debilidades internas y obliga al país a enfrentar sus límites reales.

Francisco Veracoechea · News LATAM · análisis

El impacto se aceleró con crudeza desde principios de 2026. Amplias zonas del país enfrentaron apagones de entre 15 y 20 horas diarias, con un déficit eléctrico que rozó los 2.000 megavatios en picos de demanda. El racionamiento se extendió a semanas laborales reducidas, teletrabajo masivo y priorización estricta de hospitales y cadenas de alimentos. La advertencia emitida a aerolíneas internacionales sobre la imposibilidad de garantizar combustible en aeropuertos cubanos no fue una falla administrativa: fue la manifestación visible de una derrota geopolítica. Las mulas han vuelto a arar el campo. La leña y el carbón — cuyo consumo creció 27% y 66% respectivamente entre 2022 y 2024 según la ONEI — alimentan los hogares. El problema es circular: Cuba necesita turistas para comprar energía. Necesita energía para recibir turistas. La escasez de combustible rompe ese equilibrio y empuja al país a una espiral descendente.

Línea de tiempo del colapso energético

Línea de tiempo: envíos de petróleo venezolano a Cuba 2000-2026
Evolución de los envíos de petróleo venezolano a Cuba desde el acuerdo de 2000 hasta el colapso de 2026. De 115.000 bpd en el pico (2010-2014) a cero envíos confirmados desde enero de 2026.  |  Infografía: News LATAM

El acuerdo Cuba-Venezuela firmado en 2000 estableció el flujo de crudo que en su pico (2010-2014) alcanzó entre 90.000 y 115.000 barriles diarios. A partir de 2014, la caída venezolana comenzó: para 2016-2017 los envíos promediaban 20.000-40.000 bpd. En 2023 aún llegaban unos 51.500-56.000 bpd. En 2024 cayeron a 32.000-35.000 con picos puntuales. En 2025 el promedio venezolano fue de apenas 27.400 bpd, con meses críticos de 11.000 bpd en octubre. Desde enero de 2026, tras la captura de Maduro y el bloqueo petrolero de facto impuesto por Washington — que amenaza con aranceles a cualquier país que suministre crudo a La Habana — los envíos venezolanos se detuvieron. Solo un buque ruso (Anatoli Kolodkin, con 740.000 barriles) alivió marginalmente la situación por unas dos semanas.

Julio 2026: el peor mes de la historia eléctrica cubana

Julio de 2026 quedará en los registros como el mes más oscuro de la historia eléctrica cubana desde que existen datos oficiales. De sus 31 días, solo en tres el déficit de generación bajó de los 2.000 megavatios — lo que significa que durante 28 jornadas, en el horario de máxima demanda, más del 60% del país estuvo simultáneamente sin electricidad. Tres apagones nacionales en siete días. Provincias con hasta tres días consecutivos de oscuridad total.

El 3 de agosto se registró el sexto apagón nacional del año. La Unión Eléctrica (UNE) atribuyó la desconexión a fenómenos meteorológicos que afectaron unidades generadoras ya frágiles. Pero el telón de fondo es más simple: sin crudo de Venezuela, México ni Rusia, las termoeléctricas que queman combustible importado están paralizadas. Los generadores a diésel y fueloil — que representaban otro 40% de la generación — también están inoperativos. Los paneles solares que China ayuda a instalar (92 parques en desarrollo) aún no compensan ni una fracción del déficit.

Cuba requiere más de 100.000 barriles diarios para cubrir su demanda energética. En julio de 2026, en ningún día llegó a esa cifra. La isla opera al límite de lo que puede llamarse funcionamiento.

Mundiario · análisis de la crisis energética cubana · agosto 2026

La respuesta del gobierno de Díaz-Canel ha sido abrir lo que durante décadas se consideró innegociable: en abril de 2026 declaró Cuba abierta a la inversión privada estadounidense para exploración y perforación petrolera. El 29 de julio, el ministro de Energía y Minas autorizó la primera iniciativa de inversión extranjera para importar y vender combustible en la isla. Unas 200 empresas locales recibieron aval para distribuir hidrocarburos al por mayor. La Asamblea Nacional aprobó un paquete de 176 medidas de apertura económica. Un régimen que se construyó sobre la soberanía energética como bandera ideológica está pidiendo ayuda a quien pueda dársela — sin distinción ideológica.

Desde una perspectiva histórica, el momento actual recuerda al colapso energético que siguió a la desaparición de la Unión Soviética. Entonces, como ahora, Cuba perdió de golpe a su principal patrocinador externo. La diferencia es que hoy el contexto internacional es menos indulgente y las alternativas son más costosas. Ni Moscú ni Caracas están en condiciones de sustituir el papel que desempeñaron. Y Washington ha dejado claro que no habrá excepciones. Mientras no aparezca una fuente de suministro estable y financiable, esa frontera seguirá estrechándose. Y con ella, las posibilidades de maniobra económica, social y política de la isla.

Las mulas aran el campo que antes aró el petróleo venezolano. La leña calienta los hogares que antes calentó el acuerdo de 2000. Cuba está enfrentando, con décadas de retraso, la realidad que el subsidio energético siempre pospuso. La pregunta ya no es si la crisis llegará a su punto más bajo. Llegó. La pregunta es si habrá algo capaz de revertirla.


FUENTES: Reuters (shipping data y PDVSA docs, 2024-2026) · Kpler Analytics (2025-2026) · TankerTrackers.com · Jorge Piñón, University of Texas (entrevistas NPR/NEPM, enero 2026) · Financial Times (enero 2026) · Bloomberg / Bloomberg Línea (enero-agosto 2026) · Diario de Cuba (agosto 2026) · Mundiario (agosto 2026) · El Independiente España (febrero 2026) · Confirmado Venezuela (agosto 2026) · ONEI (Oficina Nacional de Estadística e Información de Cuba) · Unión Eléctrica de Cuba (UNE) · Declaraciones de Miguel Díaz-Canel y ministro Manuel Marrero · Asamblea Nacional del Poder Popular de Cuba — 176 medidas económicas, julio 2026 · Análisis de campo, News LATAM.

♥ ¿Te aportó valor este análisis?

News LATAM es periodismo independiente, sin publicidad y sin línea editorial que responder.
Si este trabajo te resultó útil, puedes apoyarlo con una colaboración voluntaria.
Cualquier monto ayuda a seguir produciendo contenido riguroso y con criterio.

endirectofv@gmail.com  ·  Francisco Veracoechea  ·  News LATAM

© 2026 Francisco Eduardo Veracoechea Barquero · News LATAM · Reproducción parcial citando la fuente y el autor

No hay comentarios.:

Publicar un comentario

La industria de las estafas que usa tu cara, tu voz y tu confianza

CIBERSEGURIDAD · ANÁLISIS ESPECIAL · El testimonio que nunca existió Un video con el rostro de un empresario conocido, una voz clon...