Translate

17 feb 2026


El país más seguro del hemisferio: lo que los números dicen y lo que los números callan

168 días sin un solo homicidio en 2026. Una tasa que se aproxima a 0.90 por cada 100.000 habitantes — la más baja del hemisferio occidental. El 91% de aprobación popular. Y del otro lado: 547 muertos bajo custodia estatal, el propio Bukele admitiendo 8.000 detenidos inocentes, y una acusación de fiscales de Estados Unidos que sugiere que la paz pudo haberse negociado con las mismas pandillas que prometió destruir. El análisis que ningún número por sí solo puede hacer.

El Salvador bajo el gobierno de Nayib Bukele — el modelo de seguridad que divide a América Latina
El Salvador bajo el gobierno de Nayib Bukele ha reducido sus homicidios en un 92,3% respecto a 2022. El Centro de Confinamiento del Terrorismo (CECOT), la megacárcel en Tecoluca con capacidad para 40.000 reclusos, se ha convertido en el símbolo más visible — y más debatido — de esa transformación.  |  Foto: archivo · News LATAM

Por Francisco Veracoechea Barquero

Periodista y analista de comunicación estratégica · News LATAM

Recorrer hoy un barrio popular de San Salvador ya no despierta el mismo nudo en el estómago. Las pandillas que durante décadas impusieron toques de queda informales, cobraron extorsión a los comercios y decidieron quién vivía o moría en cada cuadra han desaparecido de la escena cotidiana. Las madres que antes recogían a sus hijos del colegio antes del atardecer ahora los dejan jugar hasta entrada la noche. Los mercados bullen sin el fantasma de la extorsión. El turismo que durante años evitó el país por miedo fluye de nuevo hacia playas y ruinas arqueológicas. Docenas de países — entre ellos Estados Unidos, Japón, Australia, Suecia y Noruega — han reducido sus alertas de viaje para El Salvador o lo han catalogado como destino seguro. Algo cambió. Algo cambió de verdad.

Un taxista de San Salvador lo resume sin rodeos: "Antes no me atrevía a manejar de noche por miedo a las maras; ahora puedo llevar pasajeros a cualquier hora sin preocuparme." Un vecino de un barrio anteriormente controlado por pandillas añade: "Mis hijos salen a la calle y regresan sin que yo tenga que rezar cada vez." Muchos salvadoreños describen esta normalidad como un sueño recuperado. La tranquilidad ha devuelto a la gente la posibilidad de vivir sin calcular cada paso. Eso no es poca cosa. En ningún lugar del mundo es poca cosa.

Los números que nadie esperaba ver

Los datos oficiales son difíciles de ignorar. El Salvador cerró 2025 con 82 homicidios en todo el territorio y una tasa de 1,36 por cada 100.000 habitantes — la más baja de su historia reciente —, con una reducción del 28% respecto al año anterior. En 2026 los números se han vuelto aún más extraordinarios: al 10 de julio, el país registraba solo 30 homicidios en el año, proyectando una tasa de 0,90 por cada 100.000 habitantes. Si esa tendencia se mantiene, El Salvador terminaría el año por debajo de 1 homicidio por cada 100.000 habitantes por primera vez en toda su historia documentada. El país que hasta hace una década encabezaba las listas globales de violencia se acerca a ser el más seguro del mundo.

Desde el inicio del régimen de excepción en marzo de 2022, el país acumula más de 1.000 días sin homicidios. En lo que va de 2026, son 168 jornadas completas sin un solo asesinato — una cifra que habría parecido ciencia ficción hace apenas cuatro años. Los homicidios se han reducido en un 92,3% en comparación con 2022. El respaldo popular acompaña ese discurso: la encuesta más reciente de LPG Datos otorga a Bukele un 91,9% de aprobación tras seis años y medio de gobierno. Nueve de cada diez salvadoreños respaldan su gestión. La seguridad aparece, con diferencia, como el principal factor de ese apoyo.

«El Salvador es ya irrefutablemente el país más seguro de Latinoamérica. Es increíble pensar que hasta hace unos años éramos el país más peligroso del mundo. Un buen Gobierno da resultados, un mal Gobierno da excusas.»

Nayib Bukele, presidente de El Salvador · julio 2026

El método que lo hizo posible

Detrás de esa tranquilidad hay un método que no pasa desapercibido. El régimen de excepción, decretado en marzo de 2022 y prorrogado por la Asamblea Legislativa — controlada por el oficialismo — sin interrupción hasta hoy, suspende garantías constitucionales clave: detención solo con orden judicial, plazos máximos de prisión preventiva e inviolabilidad de las comunicaciones. Permite detenciones administrativas de hasta 15 días sin acceso inmediato a defensa legal. Más de 92.480 personas han sido detenidas desde su entrada en vigor.

El símbolo más visible de esta política es el Centro de Confinamiento del Terrorismo (CECOT), la megacárcel de máxima seguridad construida en Tecoluca, 74 kilómetros al sureste de San Salvador, con capacidad para 40.000 reclusos. Sus celdas albergan entre 65 y 70 personas cada una. No hay visitas. No hay programas educativos. No hay acceso al exterior. La población penitenciaria de todo el país supera los 107.000 personas — una de las tasas de encarcelamiento más altas del mundo —. En paralelo, la Asamblea Legislativa aprobó en 2025 reformas constitucionales que eliminan los límites a la reelección presidencial, habilitando a Bukele para mantenerse en el poder de forma indefinida.

Lo que los números callan

Al 25 de julio de 2026, la cifra de personas fallecidas bajo custodia estatal desde el inicio del régimen de excepción asciende al menos a 547, según documentación de organizaciones como Socorro Jurídico Humanitario. El 94% de esas personas no tenían perfil de pandilleros. Ningún responsable ha sido procesado. Las propias autoridades salvadoreñas reconocen que el presidente Bukele admitió públicamente la detención de al menos 8.000 personas sin vínculos delictivos. Las organizaciones de derechos humanos contabilizan más de 6.400 denuncias por detenciones arbitrarias, uso excesivo de la fuerza y violaciones al debido proceso. El 40% de las detenciones, estima Socorro Jurídico Humanitario, fueron arbitrarias e ilegales, basadas en llamadas anónimas o "cuotas diarias" impuestas a los cuerpos de seguridad.

Human Rights Watch documenta en su Informe Mundial 2026 detenciones basadas en apariencia física o tatuajes, desapariciones forzadas, torturas y malos tratos bajo custodia. La Comisión Interamericana de Derechos Humanos ha emitido medidas cautelares para defensores de derechos humanos y periodistas que denuncian acoso estatal. Jueces y fiscales críticos fueron destituidos en 2021. El equilibrio institucional, en la práctica, ha sido sustituido por la concentración de poder en el Ejecutivo.

547 muertos bajo custodia. 8.000 inocentes detenidos por el propio reconocimiento del presidente. El 94% de los fallecidos sin perfil criminal. Esos también son los números de El Salvador. Y esos también son reales.

Francisco Veracoechea · News LATAM · análisis

La pregunta que más incomoda

Hay un dato que el gobierno de Bukele no incluye en sus comunicados de cifras récord y que sin embargo circula en los tribunales federales de Estados Unidos. Según una acusación formal de fiscales norteamericanos, funcionarios del gobierno de Bukele negociaron con los líderes de la MS-13 desde 2019 condiciones específicas: regímenes penitenciarios más laxos, penas más cortas, liberaciones anticipadas y garantías de no extradición a Estados Unidos. A cambio, la pandilla se habría comprometido a reducir los homicidios visibles en el país y a proporcionar apoyo político durante los procesos electorales. La acusación no es una especulación periodística: es un documento formal de la fiscalía federal estadounidense.

Si esa acusación es correcta, la pregunta cambia de dimensión. Ya no es "¿a qué precio vino la paz?" sino algo más perturbador: ¿fue la reducción de homicidios en parte el resultado de un acuerdo con las mismas organizaciones criminales que el régimen prometió destruir? ¿Fueron las redadas masivas la cara pública de un pacto privado? El gobierno salvadoreño rechaza categóricamente la acusación y la califica de campaña de desinformación. Pero el documento existe. Y la pregunta permanece abierta en un tribunal federal que no depende de la Asamblea Legislativa de San Salvador.

¿Puede durar?

El salvadoreño común responde con hechos: sale a la calle, apoya al gobierno con cifras récord y apuesta a que esta tranquilidad perdure. Esa es una respuesta legítima. El dolor de vivir décadas bajo el terror de las pandillas es real. El alivio de poder caminar de noche es real. Ningún análisis honesto puede ignorar eso.

Pero la historia de América Latina está llena de promesas de orden que trajeron calma breve y, después, autoritarismo o nuevos ciclos de inestabilidad. El llamado "modelo Bukele" despierta admiración en países asfixiados por la violencia y alarma entre quienes ven en él un atajo que sacrifica los contrapesos institucionales que costaron décadas construir. ¿Qué ocurrirá si algún día se levanta el régimen de excepción? ¿Regresará la violencia organizada cuando decenas de miles de detenidos — muchos de ellos inocentes — recuperen la libertad con rencor acumulado? ¿Puede una democracia convivir de forma sostenida con un poder tan concentrado en una sola figura que ahora puede reelegirse indefinidamente?

El tiempo ofrecerá la respuesta. Mientras tanto, El Salvador vive. Respira. Y en silencio, con esa tranquilidad que millones celebran como un regalo, se pregunta si esta paz — forjada con tanta determinación, tanto cemento y tanto silencio — podrá perdurar sin que el precio se cobre de otra forma.

168 días sin homicidios en 2026. 547 muertos bajo custodia. Una acusación en un tribunal federal de Estados Unidos. Todos son números de El Salvador. Y todos son reales. Lo que cada uno decida hacer con esa ecuación dice tanto del observador como del modelo que observa.


FUENTES: Gabinete de Seguridad de El Salvador / Ministro Gustavo Villatoro · Policía Nacional Civil (PNC) de El Salvador · Human Rights Watch, Informe Mundial 2026 · Socorro Jurídico Humanitario (SJH) · Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) · LPG Datos (encuesta aprobación Bukele, enero 2026) · Universidad Centroamericana (UCA) de El Salvador · Fiscalía federal de Estados Unidos / acusación sobre negociación con MS-13 · Diario El Salvador / Diario La Página / El Pueblo SV · Diario La Huella · La Silla Rota (México) · AFP / Marvin Recinos · EFE / Rodrigo Sura · Reuters · France 24 · The Guardian · NPR · Declaraciones de Nayib Bukele (X/@nayibbukele) · Ministerio de Justicia y Paz de El Salvador · Wikipedia / Centro de Confinamiento del Terrorismo · Wikipedia / Estado de excepción en El Salvador 2022.

♥ ¿Te aportó valor este análisis?

News LATAM es periodismo independiente, sin publicidad y sin línea editorial que responder.
Si este trabajo te resultó útil, puedes apoyarlo con una colaboración voluntaria.
Cualquier monto ayuda a seguir produciendo contenido riguroso y con criterio.

endirectofv@gmail.com  ·  Francisco Veracoechea  ·  News LATAM

© 2026 Francisco Eduardo Veracoechea Barquero · News LATAM · Reproducción parcial citando la fuente y el autor

No hay comentarios.:

Publicar un comentario

La industria de las estafas que usa tu cara, tu voz y tu confianza

CIBERSEGURIDAD · ANÁLISIS ESPECIAL · El testimonio que nunca existió Un video con el rostro de un empresario conocido, una voz clon...